La arquitectura decide qué URL merece existir
En retail, el problema no es escribir mejor contenido. Es decidir, entre las 14 millones de URLs que tu plataforma puede generar, cuáles realmente tienen demanda, intención de compra y sentido de negocio. Todo lo demás es ruido que canibaliza crawl budget y diluye la autoridad de las páginas que sí venden.
Trabajo con una taxonomía de tres capas — categoría, subcategoría, atributo — donde cada nivel responde a un clúster de keywords con volumen e intención verificados, no a la estructura del ERP. El mapeo arranca por demanda y termina en URLs, no al revés.